Unas breves líneas

Escuchando el leve rasgar de los dedos sobre las cuerdas de una gitarra; camino y atras van quedando los paisajes que en mi memoria guardo. El polvo mancha mis zapatos y junto a mis huellas una clara marca el cayado va dejando.

La carga es dura, pero mucho más mis piernas, que sujeto con decisión en virtud a mi ánimo. El Sol fuertemente cae desde el cielo y gotas de sudor recorren mi frente. El caminar duro es agradable, pero solo por que se a donde me dirijo y en compañia de quien lo hago.

El aire abrasa mi pecho a cada vocanada y los pies siguen marcando el ritmo. Uno, dos, uno, dos… Sin tregua, hasta que el cuerpo aguante, sólo ahí me detendré. A lo lejos veo lomas, caminos, bosques y veredas. Las montañas han quedado atras, y aun alguna se iergue a mis flancos. Llamandome , desde sus laderas, con voz sorda, con más caminos y paisajes que recorrer siempre en pos de una lontanaza que promete un agotamiento agradable.

Ahora la mochila pesa más, mucho más, pero solo sirve para que me sienta mejor y recuerde lo fuerte que es mi cuerpo. Gracias, y lo digo con media sonrisa, por que no tengo fuerzas para más.

Leave a Reply