Feliz vida
Cuando un sueño se cumple, un pequeño duende esboza una sonrisa.
Que el 2008 sea el tiempo en que tu duende aprende a sonreír.
Y si no sonríe con su tierna carita, sin dudar dale unas buenas hostias en
los morros, ensartalo y retuercele los cojones hasta que sonria el hijo de
la gran puta, que al fin y al cabo es el único favor que le pides en todo
el puto año.






